lunes 15 de marzo de 2010

Un regalo para las mujercitas misioneras Noe, Romi, Chloe...! de parte de Meli

'Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo'
(Mt 28,20).

Me viste a mi cuando nadie me vio
Me amaste a mi cuando nadie me amo
Y me diste nombre
yo soy tu niña
La niña de tus ojos
por que me amaste a mí
Me amaste a mí,
 Me amaste a mí,
Me amaste a mí,
Me amaste a mí
Te amo más que a mi vida,
te amo más que a mi vida
Te amo más que a mi vida, más
Y me diste nombre
yo soy tu niña
La niña de tus ojos
por que me amaste a mí
 Me amaste a mí....


compartiendo un texto........

CONCIENCIA Y COMUNICACIÓN
Giulietto Chiesa

Un proverbio italiano dice "muerto un Papa, otro ocupará su lugar".
Significa que la vida continúa y que hay remedio para todo. Pero esta vez no es aplicable porque la figura de este Papa ha sido tan "mundial" que ha oscurecido a todos sus predecesores, no solamente por su evidente grandeza como Pontífice de la Iglesia Católica Romana. El cuarto de siglo de su reinado ha coincidido con la irrupción de la televisión en la política mundial. La TV existía desde antes, pero precisamente en este período el tubo catódico ha irrumpido como escenario de la vida colectiva, como centro de la política, como dominador de la imaginación colectiva.Juan Pablo II ha sido el principal beneficiario de esa irrupción. Su figura se ha convertido en la imagen televisiva por excelencia, la que relegaba en un cono de sombra a todas las demás. Sus casi 200 viajes internacionales multiplicaron el efecto del "hombre de blanco", sus encuentros con jefes de estado de todo el planeta hicieron que todas las televisiones, de las más diversas naciones y políticas, se vieran obligadas a reproducir su figura. Un "efecto reflejo" multiplicado al infinito.En estos años sólo las imágenes de guerra han competido con la de este Papa trotamundos, dispuesto a exhibir su sufrimiento, a hacer visible su "martirio" y a transformarlo en catequismo, en enseñanza, en admonición.Así fue hasta el final, hasta aquella imagen inolvidable en que él trata, desde la ventana de plaza San Pedro, de hablar, de comunicar con su propia voz y, no lográndolo, manifiesta su impaciencia, su rabia, con un gesto imperioso de disgusto, golpeando un atril con su mano enferma. En los días de su agonía y en los que siguieron a su muerte, algunos supusieron que operaba detrás del Papa una sapiente conducción capaz de utilizar el medio televisivo para potenciar la capacidad de su magisterio misionero y de la personalísima potencia comunicativa de Karol Wojtila.Yo creo que no haya habido un conductor mejor que el Papa en persona y que precisamente él intuyó la potencia del principal medio de comunicación. Digo intuir en el sentido de que sabía utilizarlo instintivamente, como un consumado actor. Al mismo tiempo, captaba la dimensión del cambio de significado del mensaje del que era actor partícipe y consciente. Juan Pablo II había comprendido que en el mundo televisivo no era posible concebir el catequismo como un hecho interpersonal, directo, sin mediación. Y ya que todo pasa por la mediación de los medios, probablemente pensaba que nada debe quedar al margen de ellos. Que esto Karol Wojtila lo sabía, lo demuestran sus siempre agudísimas reflexiones sobre la televisión. Era un "popperiano" en el sentido de que, como Karl Popper, consideraba peligrosa a la televisión: para la mente de los espectadores, para la educación de los niños, pero inevitable y por lo tanto utilizable.Nunca dijo que no se debe mirar la televisión (hubiera estado en contradicción con sí mismo). Pero alertó frecuentemente contra la manipulación de que la podemos ser objetos, así como fustigó duramente por la irresponsabilidad demostrada por numerosos profesionales de la información y la comunicación. Libertad y pluralismo y búsqueda de la libertad, fueron sus más asiduas exhortaciones, siempre acompañadas de la necesidad de un control social.Hay otra prueba de que este Papa había elaborado un pensamiento propio en materia televisiva. Más de una vez y en contextos diversos Juan Pablo II introdujo reflexiones agudas y modernísimas en relación al homo videns, al hombre vidente. Cuando escribió que "las imágenes se sedimentan" se refería justamente a las imágenes televisivas. La observación contradice -de allí su importancia- la opinión corriente sobre la transitoriedad de la imagen. No, el Papa había comprendido cabalmente algo que muchos estudiosos de la comunicación todavía no han comprendido: las imágenes tienen un efecto acumulativo y cuando se repiten numerosas veces, entran en el inconsciente o apenas por debajo del estrato superior de la conciencia.Por cierto que esto lo han comprendido los publicitarios que las utilizan, fijas o en movimiento, con abundancia de trucos y recursos. Pero me sorprendió el grado de comprensión del Papa sobre cómo potentes acumulaciones de imágenes negativas, equívocas y contaminadoras de la mente humana, pueden transmitir ideas y sedimentar conceptos mucho más eficazmente que cualquier otro canal de comunicación.
Al materialismo consumista y la ideología capitalista, vencedores del gran combate contra el comunismo, los veía permeados por estos mensajes, como que eran los inventores de este tipo de comunicación deformante y brutal. En comparación, el adoctrinamiento ateísta comunista, le habrá parecido elemental. Su carácter pedagógico explícito lo hacía mucho menos peligroso, casi inofensivo, que la refinada gama de los sistemas de manipulación indirecta, en los cuales las ideas pasan a través de canales completamente diversos de los pedagógicos, como las diversiones y la publicidad, aparentando carecer de contenido y no pretender inculcar idea alguna. Juan Pablo II había entendido que este ateísmo materialista era una amenaza mucho mayor que la del comunismo por denigrar, desde su punto de vista, la humanidad del género humano.

domingo 7 de febrero de 2010

(Capilla de San Pantaleón)


Hemos Vuelto de la Bella, Bella, Bella Vista y su Hermosa Colonia 3 de Abril




saludamos a todos los hermanos que nos encontramos en el camino, ellos nos dieron un vuelco en nuestro corazón




Gracias a la comunidad de San Pablo y de San Pantaleón por habernos recibido, y entregado tiempo y ganas de estar con nosotros




Hemos estado con ustedes, y Jesús entre nosotros, no tenemos palabras para explicar la experiencia, sí sabemos que nos hizo crecer en fe y humanidad, en entendimiento, y en ser cada día un poco más humildes y entregados.



( fogón de despedida en San Pablo)

jueves 10 de diciembre de 2009

jueves 12 de noviembre de 2009

DESPEDIDA DE SANDRINE













jueves 22 de octubre de 2009

SEGUIR EL EVANGELIO PRODUCE UNA TEMPESTAD EN EL CORAZÓN

martes 4 de agosto de 2009

Les dejo una oracion de Monseñor Romero que esta Mortal:

De vez en cuando dar un paso atrás nos ayuda a tomar una perspectiva mejor. El Reino no sólo está más allá de nuestros esfuerzos, sino incluso más allá de nuestra visión. Durante nuestra vida, sólo realizamos una minúscula parte de esa magnifica empresa que es la obra de Dios. Nada de lo que hacemos está acabado, lo que significa que el reino está siempre ante nosotros. Ninguna declaración dice todo lo que podría decirse. Ninguna oración puede expresar plenamente nuestra fe. Ninguna confesión trae la perfección, ninguna visita pastoral trae la integridad. Ningún programa realiza la misión de la Iglesia. En ningún esquema de metas y objetivos se incluye todo. Esto es lo que intentamos hacer: Plantamos semillas que un día crecerán. Regamos semillas ya plantadas, sabiendo que son promesas de futuro. Sentamos bases que necesitarán un mayor desarrollo. Los efectos de la levadura que proporcionamos van más allá de nuestras posibilidades. No podemos hacerlo todo y, al darnos cuenta de ello, sentimos una cierta liberación. Ella nos capacita a hacer algo, y a hacerlo muy bien. Puede que sea incompleto, pero es un principio, Un paso en el camino, una ocasión para que entre la gracia del Señor y haga el resto. Es posible que no veamos nunca los resultados finales, pero esa es la diferencia entre el jefe de obras y el albañil. Somos albañiles, no jefes de obra; ministros, no el Mesías. Somos profetas de un futuro que no es nuestro. Amén